Primero, unos cimientos sólidos para las proteínas: la IA permite que la evolución en laboratorio llegue más lejos
El equipo de investigación utilizó primero ProteinMPNN para aumentar la estabilidad de una enzima y después modificó su función mediante evolución continua; la proteasa obtenida mostró una mayor selectividad por ataxin-2, una proteína relacionada con la neurodegeneración, aunque por ahora sigue siendo una validación de ingeniería a nivel celular e in vitro.