La cartera de fármacos para la espasticidad cobra impulso: más allá de la neurorrehabilitación, el siguiente paso es relajar el tono muscular con mayor precisión
Un informe de cartera de I+D de 2026 vuelve a situar el tratamiento de la espasticidad en el radar de la industria; aunque los candidatos siguen siendo pocos, muestran que las farmacéuticas intentan encontrar una respuesta más matizada que los relajantes musculares y la toxina botulínica actuales, equilibrando eficacia, comodidad de administración y seguridad a largo plazo.