ER-100 lleva el “reinicio local” del nervio óptico a ensayos en humanos, y la terapia de rejuvenecimiento afronta su prueba más estricta
El primer participante ya recibió la inyección, lo que lleva oficialmente la reprogramación epigenética, hasta ahora situada en modelos animales y en la imaginación de la ciencia de la longevidad, a la evaluación de seguridad en humanos; su verdadera prueba no es revertir la edad, sino si puede reparar la visión dañada sin cruzar los límites.