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Una terapia génica para la retinosis pigmentaria ligada al cromosoma X presenta resultados de un ensayo pivotal: mejora de la visión con poca luz en algunos pacientes

El ensayo pivotal de laru-zova muestra que aproximadamente entre una cuarta parte y un tercio de los participantes tratados alcanzaron al cabo de un año el umbral predefinido de mejora de la visión con poca luz. Este avance acerca la terapia a la solicitud de autorización de comercialización y también destaca la importancia de la selección de pacientes, los riesgos quirúrgicos y el seguimiento a largo plazo.

By SURL BioNews

Para los pacientes con retinosis pigmentaria ligada al cromosoma X, la pérdida progresiva de fotorreceptores dificulta cada vez más la visión en entornos poco iluminados. Beacon Therapeutics publicó el 12 de octubre los resultados detallados del ensayo pivotal VISTA de la terapia génica laru-zova: algunos pacientes mostraron una mejora clara en las pruebas de visión con poca luz un año después del tratamiento. Estos datos se presentaron en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Oftalmología y aportan nueva evidencia terapéutica para esta enfermedad ocular hereditaria, aunque todavía no significan que la terapia haya recibido autorización de comercialización.

VISTA es un ensayo aleatorizado y controlado de fase 2/3 que incluyó a 85 varones de entre 12 y 48 años con la enfermedad causada por variantes del gen RPGR. Los grupos de dosis alta y baja contaban con 29 participantes cada uno, y otros 27 no recibieron tratamiento. En el mes 12, el 31,0% y el 24,1% de los participantes de los dos grupos de tratamiento, respectivamente, identificaron al menos 15 letras más que al inicio en una prueba de agudeza visual con baja luminancia; ningún participante del grupo de control alcanzó ese umbral, y las diferencias de ambos grupos frente al grupo de control fueron estadísticamente significativas. Se trata de una mejora en una prueba específica y no puede interpretarse directamente como una recuperación de la visión normal.

El enfoque de laru-zova consiste en introducir una copia funcional del gen RPGR en la retina para apoyar la función de los fotorreceptores restantes. En una entrevista con *Retinal Physician*, el investigador del ensayo Robert A. Sisk explicó que la terapia se administra mediante una inyección subretiniana con el objetivo de cubrir la mácula. La selección de participantes también exige condiciones claras, como la conservación de la banda elipsoide asociada a los fotorreceptores en las imágenes, respuestas aún detectables mediante microperimetría y una capacidad de fijación estable. Por ello, estos resultados no deberían extrapolarse directamente a pacientes en fases avanzadas que ya han perdido una gran cantidad de fotorreceptores.

Otras mediciones de la función visual aportan indicios complementarios y permiten caracterizar la eficacia con más matices. Los datos de microperimetría publicados por Beacon muestran una mejora de la sensibilidad media a la luz en la mácula de los grupos tratados frente al grupo de control; sin embargo, esta comparación no alcanzó el umbral convencional de significación estadística en el grupo de dosis alta, mientras que sí lo alcanzó en el grupo de dosis baja. Los resultados de las distintas mediciones deben interpretarse por separado: el cumplimiento del criterio de valoración principal no permite concluir que todas las funciones visuales hayan quedado demostradas con el mismo grado de evidencia.

El tratamiento también conlleva cirugía y cuidados posoperatorios. Beacon indicó que se registraron dos acontecimientos adversos oculares graves en el grupo de dosis baja, ambos atribuidos a la cirugía, y que el investigador principal los consideró resueltos antes de la visita del mes 12. Sisk señaló además que aproximadamente el 30% de los pacientes que recibieron corticoides profilácticos presentaron un aumento de la presión intraocular; en VISTA, todos los casos pudieron tratarse con medicamentos tópicos para reducirla, y ningún paciente se sometió por este motivo a una cirugía de glaucoma. Esta información sobre la presión intraocular procede de una entrevista con el investigador y debe evaluarse junto con los datos completos de seguridad.

Las mejoras visuales al cabo de un año responden a la pregunta de si los pacientes pueden mejorar, pero todavía no aclaran cuánto tiempo puede mantenerse esa mejora. Sisk considera que el seguimiento posterior también debería evaluar si el tratamiento ayuda a conservar los fotorreceptores; este es un objetivo terapéutico a largo plazo que, por ahora, no puede confirmarse únicamente con los resultados de un año. Los datos divulgados en esta ocasión proceden principalmente de una presentación en un congreso, anuncios de la empresa y entrevistas con el investigador; el informe completo del estudio ayudará a examinar con mayor detalle la solidez de los resultados.

Beacon prevé iniciar más adelante en 2026 la presentación progresiva de una solicitud de licencia de producto biológico, enviando por partes la documentación para su revisión; el anuncio regulatorio publicado ese mismo día por el inversor Syncona también confirmó este calendario. Syncona tiene una participación en Beacon, por lo que su anuncio permite contrastar los planes de la empresa, pero no constituye una validación independiente de la eficacia. Para pasar del cumplimiento de los objetivos del ensayo al uso clínico, aún será necesaria la revisión de la eficacia, la seguridad y el conjunto de la documentación de la solicitud por parte de las autoridades reguladoras.

References

  1. Beacon Therapeutics
  2. Retinal Physician
  3. Syncona Limited via Investegate