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Reactivar las células T agotadas: una empresa derivada de UCL iniciará un ensayo en humanos de rejuvenecimiento inmunitario

Este ensayo de fase 1 en humanos no responderá de inmediato si puede tratar enfermedades, sino que primero planteará una pregunta más fundamental: si las células inmunitarias debilitadas por el envejecimiento o por infecciones crónicas pueden ser reprogramadas metabólicamente de forma segura.

By SURL BioNews

El deterioro del sistema inmunitario no suele ser un apagón repentino, sino una pérdida gradual de eficiencia de muchas células sometidas a estrés prolongado. Para las personas de edad avanzada, quienes viven con infecciones virales crónicas o algunos pacientes con cáncer, el problema no reside solo en el patógeno o el tumor en sí, sino también en que las células T encargadas de coordinar las defensas se vuelven agotadas, lentas e incluso adquieren rasgos de envejecimiento. University College London, en el Reino Unido, anunció que un ensayo de fase 1 en humanos dirigido a “restaurar” la función de este tipo de células T está previsto para comenzar más adelante este año.

La terapia está siendo desarrollada por SenTcell, una empresa emergente derivada de investigaciones de UCL. Su concepto central no es atacar directamente virus, células cancerosas o lesiones específicas, sino intentar devolver las células inmunitarias disfuncionales a un estado más saludable. Según la información publicada por UCL, la terapia candidata es una formulación líquida administrada mediante inyección intramuscular, diseñada para reprogramar vías metabólicas clave relacionadas con la disfunción inmunitaria y permitir que las células T agotadas o senescentes recuperen algunas características de una respuesta inmunitaria más joven.

La fase inicial del ensayo se centrará en adultos con evidencia de función inmunitaria anómala, incluidos grupos asociados con inmunosenescencia e infecciones virales crónicas. Los participantes se someterán a análisis detallados del perfil inmunitario antes y después del tratamiento; lo que los investigadores observarán no será si la enfermedad mejora de inmediato, sino la seguridad, la tolerabilidad y si las células inmunitarias en la sangre muestran los cambios esperados de actividad biológica.

Las células T son el punto de partida porque desempeñan funciones de dirección y coordinación dentro de la red inmunitaria. La información de UCL menciona en particular las células T CD4+, que pueden guiar a otras células inmunitarias en la respuesta frente a infecciones, cáncer y enfermedades. Con la edad o ante estímulos inflamatorios prolongados, algunas células T entran en estados de agotamiento o senescencia; si fuera posible revertir parte de esos defectos funcionales, en teoría podría aumentar la resiliencia inmunitaria general.

La idea sigue teniendo un carácter claramente temprano de investigación. UCL señaló que estudios previos de laboratorio mostraron que las células T CD4+ tratadas con un proceso de rejuvenecimiento podrían liberar al torrente sanguíneo estructuras que contienen telómeros, a las que el equipo de investigación denomina “telomere Rivers”, y está explorando si esto podría influir en la salud y la función de otros tejidos. Sin embargo, este mecanismo aún no ha sido demostrado en humanos; en la clínica, por ahora encaja mejor como una hipótesis biológica que debe verificarse, no como una explicación terapéutica establecida.

Este programa de investigación ha recibido apoyo de la Innovative Licensing and Access Pathway de la Medicines and Healthcare products Regulatory Agency del Reino Unido, lo que indica que, desde el lado regulatorio, se considera que el envejecimiento inmunitario y la disfunción inmunitaria representan necesidades médicas no suficientemente cubiertas. Pero los límites del ensayo de fase 1 también son claros: no puede demostrar que la terapia trate el HIV, el cáncer, la demencia ni ninguna enfermedad relacionada con el envejecimiento, ni equivale a evidencia clínica de prolongación de la vida.

Si este ensayo en humanos logra mostrar que la intervención es segura y que existe una actividad inmunobiológica medible, solo entonces podrían seguir estudios de mayor escala centrados en enfermedades o poblaciones específicas. La cuestión verdaderamente clave será si las células T “reprogramadas metabólicamente” pueden mantener su función dentro del cuerpo humano, si ese cambio genera beneficios de salud perceptibles y si, durante el seguimiento a largo plazo, provoca respuestas inmunitarias excesivas u otros riesgos. Para el rejuvenecimiento inmunitario, este paso no es el final, sino el comienzo de llevar un concepto de laboratorio al cuerpo humano para ponerlo a prueba.

References

  1. University College London via EurekAlert