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Leer la actividad tumoral en el ARN de la orina: la detección del cáncer de vejiga alcanza una sensibilidad del 95%

Un estudio que abarca 683 muestras de orina lleva la biopsia líquida de la búsqueda de indicios de cáncer a la identificación de la respuesta al tratamiento y la enfermedad residual. Los resultados abren nuevas posibilidades de seguimiento, pero todavía se necesitan ensayos prospectivos para comprobar si pueden mejorar la atención clínica.

By SURL BioNews

Para los pacientes con cáncer de vejiga, la extirpación del tumor suele ser solo el comienzo de un largo seguimiento. El cáncer puede reaparecer y el tratamiento no siempre resulta eficaz, por lo que las pruebas repetidas pasan a formar parte de la vida cotidiana. Un equipo de la Universidad de Stanford intenta ahora obtener más pistas a partir de fragmentos de ARN presentes en la orina: además de identificar si existe cáncer, explora si la actividad biológica del tumor puede anticipar la respuesta al tratamiento. El estudio se publicó el 2 de octubre en *Nature Medicine*.

Esta técnica, denominada uRARE-seq, analiza el ARN libre en la orina, es decir, fragmentos de ARN liberados por las células que no están contenidos en células intactas. Los investigadores adaptaron el método de secuenciación a la escasez y fragmentación del ARN urinario para captar señales génicas poco frecuentes en la orina de personas sanas y más abundantes cuando hay un tumor, y después desarrollaron un modelo para identificar el cáncer de vejiga. El ARN refleja cómo están funcionando los genes, por lo que también podría aportar información sobre el estado del tumor.

El estudio completo analizó 683 muestras de orina, no 683 pacientes con cáncer de vejiga. En las 251 muestras utilizadas para desarrollar el modelo, la detección del cáncer de vejiga localizado alcanzó una sensibilidad del 95% y una especificidad del 90%; al aplicar el modelo fijo a una cohorte de validación independiente que incluía otros 142 pacientes y 140 controles sin cáncer, el rendimiento fue similar. Estos dos porcentajes describen, respectivamente, la capacidad de identificar el cáncer y de descartar su presencia en personas sin cáncer; no significan que un resultado positivo tenga una probabilidad del 95% de corresponder a un cáncer.

En la comparación de muestras emparejadas, uRARE-seq detectó el cáncer con mayor facilidad que la citología urinaria y también superó al análisis de ADN urinario que no requiere información previa del tumor. El estudio también encontró que las mutaciones de «efecto de campo» presentes en algunas células vesicales no tumorales no interferían de forma evidente con el rendimiento de la prueba de ARN. Estas mutaciones pueden dificultar la interpretación del ADN; el método basado en ARN busca señales de enfermedad en la expresión génica global y ofrece otra vía de identificación.

Las pistas más próximas a las decisiones terapéuticas surgieron en pacientes que recibían inmunoterapia intravesical con el bacilo de Calmette-Guérin (BCG). Quienes posteriormente alcanzaron una respuesta molecular completa ya presentaban, antes del tratamiento, señales más intensas de células T y de actividad inmunitaria en la orina; en quienes no respondieron predominaban las señales relacionadas con la proliferación celular. El estudio utilizó muestras previas al tratamiento de 114 pacientes para desarrollar biomarcadores predictivos de la respuesta al BCG y a la quimioterapia. Esto respalda la posibilidad de estratificar a los pacientes antes del tratamiento, pero todavía no demuestra que seleccionar la terapia a partir de la prueba mejore los resultados de los pacientes.

El ARN urinario también permite seguir la enfermedad residual mínima después del tratamiento. En su comunicado sobre el mismo estudio, Resero Bio señaló que los pacientes que alcanzaron una respuesta molecular completa tras la cirugía o el tratamiento con BCG tenían un riesgo de recurrencia menor que aquellos en quienes aún se podía detectar ARN tumoral; el estudio también exploró la identificación del grado tumoral y del estado de invasión muscular. Estos resultados abren la posibilidad de conectar el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento mediante pruebas de orina, pero la desaparición de las señales moleculares sigue sin garantizar que el cáncer no reaparezca.

El siguiente paso hacia su incorporación a la atención habitual es una validación prospectiva de mayor tamaño y en varios centros. El equipo indicó que está planificando ensayos de este tipo para evaluar la utilidad clínica; las pruebas disponibles todavía son insuficientes para establecer la sustitución de la cistoscopia o el ajuste del tratamiento a partir de estos resultados. Resero Bio afirmó que su plataforma está destinada actualmente a uso en investigación y que posee la licencia comercial exclusiva de RARE-seq. El estudio también declaró que varios autores poseen participaciones en la empresa, que dos coautores son empleados de esta y que existen intereses relacionados con patentes; la validación posterior será una base importante para evaluar el valor práctico de esta tecnología.

References

  1. Nature Medicine
  2. Stanford Medicine
  3. Resero Bio
  4. PubMed