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¿Se pueden hacer menos biopsias tras un trasplante de corazón? NYU combina IA aplicada a electrocardiogramas con indicadores sanguíneos para evaluar el rechazo

Una pequeña prueba indica que integrar electrocardiogramas y biomarcadores sanguíneos podría reducir las falsas alarmas en la vigilancia del rechazo. Pero, para saber si se pueden evitar biopsias de forma segura, aún hay que confirmar que el modelo no pase por alto a pacientes que necesitan tratamiento.

By SURL BioNews

Tras recibir un nuevo corazón, detectar a tiempo si el sistema inmunitario está atacando el órgano trasplantado es un desafío constante para los pacientes y los equipos médicos. La biopsia miocárdica puede aportar pruebas directas del tejido, pero también supone una exploración invasiva. Un equipo de NYU Langone Health intenta utilizar IA para analizar conjuntamente electrocardiogramas y análisis de sangre, con la esperanza de evaluar con mayor precisión el riesgo de rechazo y reducir las biopsias innecesarias.

El estudio se publicó en línea el 25 de septiembre en el Journal of Heart and Lung Transplantation, y la universidad dio a conocer los resultados el 6 de octubre. Según el comunicado de la universidad y la misma descripción del estudio difundida a través de PR Newswire, el equipo entrenó el modelo con 5,300 electrocardiogramas de 2,357 adultos receptores de un trasplante de corazón y después evaluó sus predicciones mediante registros de biopsias; ambos canales informativos proceden de la institución investigadora y no corresponden a dos estudios independientes.

El electrocardiograma registra la actividad eléctrica del corazón, mientras que los análisis de sangre aportan otra capa de información: la actividad génica relacionada con el rechazo celular y los fragmentos de ADN del donante presentes en la sangre del receptor. El equipo señala que, aunque estos indicadores sanguíneos pueden ayudar a detectar el rechazo, también pueden producir falsos positivos y hacer que pacientes sin rechazo sean considerados candidatos a una biopsia adicional. El propósito del modelo integrado es comprobar si las señales eléctricas del corazón pueden complementar la interpretación de los análisis de sangre.

La descripción del estudio indica que el análisis integrado utilizó datos de personas atendidas entre 2018 y 2024 y emparejó los electrocardiogramas con biopsias realizadas durante el mes anterior. Los resultados de las biopsias se dividieron en dos grupos: «sin rechazo o con rechazo leve» y «rechazo moderado o grave», en consonancia con el contexto clínico en el que habitualmente solo los casos más graves requieren ajustar el tratamiento. Sin embargo, esta agrupación también implica que el modelo no considera todos los grados de rechazo como una misma señal de alerta.

En una prueba con otros 38 receptores, el modelo integrado identificó correctamente al 94% de los pacientes que no presentaban rechazo. En comparación, la interpretación basada únicamente en los análisis de sangre señaló erróneamente a 19 personas como posibles candidatas a una biopsia; los investigadores estiman que el modelo integrado podría permitirles evitar la exploración. Se trata de un beneficio potencial estimado a partir de las predicciones, que todavía no equivale a haber reducido de forma segura 19 biopsias en la práctica clínica.

El 94% describe el desempeño al identificar a pacientes sin rechazo y no puede interpretarse directamente como la sensibilidad para detectar el rechazo, ni basta para demostrar que el modelo pueda sustituir a la biopsia. La prueba incluyó solo a 38 personas, y el comunicado tampoco presentó de forma completa la tasa de casos no detectados ni la incertidumbre estadística; además, el intervalo de hasta un mes entre el electrocardiograma y la biopsia significa que no todos los datos reflejan el estado del paciente en un mismo momento. Para decidir omitir biopsias basándose en estos resultados, la cuestión fundamental sigue siendo si se pueden reducir las falsas alarmas y, al mismo tiempo, evitar que pasen inadvertidos casos de rechazo que requieren tratamiento.

El estudio fue financiado por NYU Langone, y el equipo tiene previsto validar el modelo en más pacientes y en varios centros de trasplante. La siguiente fase deberá determinar si esta interpretación es aplicable a pacientes y procedimientos de evaluación de distintos centros, y si resulta segura al utilizarse en la práctica para decidir qué biopsias realizar. Los resultados actuales ofrecen indicios para una vigilancia menos invasiva, pero aún se necesitan pruebas clínicas más completas antes de modificar la atención habitual.

References

  1. NYU Langone Health
  2. NYU Grossman School of Medicine and NYU Langone Health via PR Newswire