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Un nuevo paso en el tratamiento del prurito en enfermedades hepáticas raras: Livmarli alcanza el objetivo de su ensayo de fase 3
Un ensayo que incluyó varias enfermedades hepáticas colestásicas ultrarraras aporta nuevas pruebas sobre el alivio del prurito infantil. Mirum prevé solicitar la ampliación de las indicaciones en Estados Unidos en el primer semestre de 2027, aunque la incidencia de diarrea y la eficacia a largo plazo siguen siendo aspectos clave de la evaluación.
Para los niños con enfermedades hepáticas colestásicas raras, el prurito persistente puede convertirse en una carga difícil de eludir en la vida cotidiana; la rareza de estas enfermedades también dificulta reunir suficientes pruebas procedentes de ensayos farmacológicos para cada una de ellas. Mirum Pharmaceuticals anunció el 12 de octubre que Livmarli (maralixibat) alcanzó el criterio principal de valoración de eficacia en el ensayo de fase 3 EXPAND, lo que abre la posibilidad de ampliar las opciones de tratamiento para más pacientes, incluidos aquellos con atresia biliar.
Livmarli es un inhibidor oral del transportador ileal de ácidos biliares (IBAT), actualmente aprobado en Estados Unidos para tratar el prurito asociado al síndrome de Alagille y a la colestasis intrahepática familiar progresiva. Este estudio se centra en extender la evaluación de la eficacia a otras enfermedades hepáticas ultrarraras que aún no están incluidas entre sus indicaciones aprobadas, y no en demostrar que el medicamento pueda curarlas.
EXPAND incluyó a 52 personas, entre ellas 46 niños y 6 adultos, asignadas aleatoriamente a recibir maralixibat o placebo en una comparación de doble ciego de 20 semanas. Según la transcripción de la sesión de presentación de resultados publicada por Stock Analysis, el director médico de Mirum explicó que este diseño que abarca distintas enfermedades se elaboró a petición de la FDA y en coordinación con ella, para evaluar en un mismo estudio a pacientes que comparten problemas de colestasis y prurito, pero para cuyas enfermedades resulta difícil realizar grandes ensayos por separado.
El análisis principal de eficacia se centró en los 46 niños, cuyos cuidadores registraron diariamente la máxima intensidad del prurito en una escala de cero a cuatro puntos. En comparación con los valores previos al tratamiento, la puntuación media de las semanas 13 a 20 disminuyó 1,81 puntos en el grupo tratado con el medicamento y 0,83 puntos en el grupo de placebo; la diferencia entre ambos grupos fue de 0,98 puntos y alcanzó significación estadística (p = 0,0004). Esta diferencia aporta pruebas de una mejoría de los síntomas, pero la reducción de la puntuación no significa que todos los niños dejaran de tener prurito.
La empresa también anunció que se alcanzaron los cinco criterios secundarios de valoración preespecificados, que abarcaron los días con mejoría del prurito, los ácidos biliares séricos y el análisis de pacientes con atresia biliar que aún conservaban su hígado nativo. En este subgrupo de 25 personas, la mejoría de la puntuación del prurito superó en 1,15 puntos a la del grupo de placebo. En el conjunto del estudio, los ácidos biliares séricos también disminuyeron un 70,1% respecto al valor basal en el grupo tratado con el medicamento, frente a un 3,5% en el grupo de placebo; la evolución de los síntomas y de los indicadores bioquímicos en la misma dirección aporta respaldo adicional a los resultados.
La seguridad, por su parte, presenta un aspecto que requiere ponderación: el 64% del grupo tratado con el medicamento presentó diarrea, frente al 11,1% del grupo de placebo; las proporciones de acontecimientos adversos graves durante el tratamiento fueron del 20% y del 18,5%, respectivamente. La dirección de la empresa indicó en la sesión que ningún paciente suspendió el medicamento por diarrea, aunque una persona del grupo tratado con el medicamento abandonó el estudio anticipadamente por un acontecimiento adverso. Por tanto, que «nadie suspendiera el medicamento por diarrea» no puede interpretarse como ausencia de carga asociada a los efectos secundarios gastrointestinales.
La información pública disponible por ahora consiste en los resultados principales anunciados por la empresa y los datos de la sesión de presentación. El tamaño limitado de la muestra y la inclusión de distintas enfermedades aún no permiten determinar si los pacientes con cada enfermedad y los adultos obtendrán el mismo beneficio. La comparación de 20 semanas tampoco permite responder cuánto durará la eficacia ni si puede reducir la necesidad de trasplante hepático. Mirum planea presentar en Estados Unidos una solicitud suplementaria de aprobación de un nuevo medicamento en el primer semestre de 2027; la posible ampliación de las indicaciones sigue dependiendo de la revisión de la totalidad de las pruebas por parte de las autoridades reguladoras.