Desarrollo de nuevos fármacos · us
Jocasta reorganiza la cadena de licencias de α-klotho, con JN-0413 apuntando a su primer ensayo en humanos en 2027
El nuevo acuerdo amplía los derechos exclusivos de Jocasta sobre la tecnología de UCSF para terapias cognitivas y salda sus obligaciones de pagos posteriores con UNITY; la verdadera prueba será si la señal de mejora de la memoria observada en primates puede trasladarse a humanos.
El deterioro cognitivo relacionado con el envejecimiento carece de terapias fáciles de administrar y capaces de mejorar directamente la función cerebral. Jocasta Neuroscience está reorganizando ahora la estructura de licencias de la tecnología α-klotho, con la intención de llevar a la clínica años de investigación acumulada en animales; este paso resuelve cuestiones de derechos de desarrollo y cargas comerciales, pero todavía no valida la eficacia.
Jocasta firmó un nuevo acuerdo con la Universidad de California en San Francisco (UCSF), mediante el cual obtuvo derechos exclusivos sobre la propiedad intelectual de la institución relacionada con α-klotho. El alcance de la licencia abarca enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica, y se extiende a trastornos emocionales y psiquiátricos, lesiones neurológicas causadas por enfermedades o traumatismos, así como a la mejora de las funciones cognitivas y motoras; no se reveló el importe de la operación.
No se trata de una transferencia tecnológica que parta de cero. UNITY Biotechnology obtuvo de UCSF las patentes y tecnologías pertinentes en 2019 y, en 2021, concedió a Jocasta una licencia sobre el activo de α-klotho que entonces se denominaba UBX2089. Los documentos públicos de UNITY muestran que la operación incluía un pago inicial de 5 millones de dólares, además de pagos posteriores calculados en función de los avances en desarrollo, aprobación y ventas. Tras sustituir y ampliar el acuerdo original con este nuevo contrato, Jocasta afirmó que ya no tiene obligaciones de pagos por hitos ni regalías frente a UNITY, lo que en la práctica concentra los derechos fundamentales directamente entre la propia compañía y UCSF.
El principal fármaco candidato, JN-0413, es una formulación patentada de proteína α-klotho sintética para administración subcutánea y permanece en fase preclínica. El calendario indicado por la compañía contempla presentar una solicitud de nuevo fármaco en investigación en el cuarto trimestre de 2026 e iniciar un ensayo de fase 1 en humanos alrededor del primer trimestre de 2027; que pueda comenzar según lo previsto seguirá dependiendo de preparativos como la fabricación, la toxicología y la revisión regulatoria.
α-klotho es una proteína producida naturalmente por el organismo humano cuyos niveles disminuyen con la edad, y tanto los estudios genéticos como los realizados en animales sugieren que está relacionada con la función cognitiva. Las investigaciones revisadas por pares citadas por Jocasta muestran que, tras recibir una única inyección subcutánea, macacos rhesus de edad avanzada mejoraron su desempeño en tareas de memoria de trabajo en cuestión de horas, y que algunos efectos pudieron mantenerse durante unas seis semanas; UNITY también había observado actividad procognitiva de α-klotho recombinante en modelos de roedores y primates no humanos.
Sin embargo, la mejora en tareas de memoria de animales sanos o de edad avanzada no puede equipararse directamente con un beneficio clínico para pacientes con demencia. Aún no existen datos en humanos sobre la farmacocinética, la tolerabilidad, la dosis adecuada o los efectos del tratamiento continuado de JN-0413, y tampoco está claro si los trastornos cognitivos causados por distintas etiologías responderán de manera uniforme a una misma intervención.
La nueva licencia ofrece a Jocasta una selección más amplia de indicaciones y elimina parte de la carga económica del acuerdo anterior, pero el amplio alcance de los derechos no significa que ya existan pruebas que respalden el desarrollo en todas estas enfermedades. Si el próximo ensayo de fase 1 puede llevarse a cabo con éxito, primero deberá responder preguntas fundamentales: si la administración subcutánea de α-klotho es segura en humanos, si puede producir un efecto biológico medible y si la señal persistente observada en los estudios con primates puede reproducirse.