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Los chips multitejido se acercan a la predicción farmacocinética; Javelin y Pfizer llevan los modelos preclínicos a escala humana
La importancia de esta publicación no reside en afirmar que reemplaza los ensayos en humanos, sino en hacer que los órganos en chip vuelvan a tocar uno de los problemas más costosos del desarrollo de nuevos fármacos: si la exposición al fármaco observada en el laboratorio puede apuntar antes y con mayor fiabilidad hacia los resultados clínicos.
La distancia más difícil de salvar en el desarrollo de nuevos fármacos no suele ser la que va de la molécula a la célula, sino la que va de la célula al cuerpo humano. Javelin Biotech y Pfizer anunciaron un estudio recién publicado que sostiene que su plataforma de chip multitejido puede utilizarse para predecir la farmacocinética clínica; si este tipo de modelo puede validarse repetidamente con más fármacos y datos independientes, podría cambiar la forma en que la investigación temprana depende de los ensayos en animales y de la extrapolación empírica.
Según la información publicada por Business Wire el 23 de junio, esta publicación conjunta se centra en realizar clinical PK predictions mediante una multi-tissue chip platform. La llamada farmacocinética se ocupa de cómo un fármaco es absorbido, distribuido, metabolizado y eliminado después de entrar en el organismo; determina el diseño de dosis y los intervalos de administración, y también influye en los márgenes de seguridad. Para las farmacéuticas, cuanto antes sepan si la curva de exposición de un candidato a fármaco en humanos es razonable, más podrán evitar invertir recursos en proyectos que fracasen solo en fases posteriores.
El concepto de chip multitejido consiste en colocar células relacionadas con distintos tejidos u órganos humanos en un sistema de microcanales, de modo que intercambien medio de cultivo y señales en un entorno controlado, simulando algunas interacciones in vivo. Estas plataformas no son una versión en miniatura de un cuerpo humano completo, pero pueden aproximarse más que un cultivo celular único a las condiciones en las que un fármaco se desplaza y se metaboliza entre múltiples órganos; resultan especialmente atractivas para la I+D en cuestiones como el metabolismo hepático, la absorción intestinal o la distribución tisular.
La razón por la que este anuncio se presenta como un hito es que lleva los órganos en chip más allá del cribado de toxicidad o la investigación de mecanismos, hacia la predicción clínica, que exige una cuantificación más estricta. La predicción PK no puede limitarse a observar si las células responden: también debe conectar concentración, tiempo, velocidad de flujo, unión a proteínas, tasas metabólicas y conversión a escala humana; cualquier desviación en una hipótesis puede hacer que la curva de laboratorio y la curva clínica tomen caminos distintos.
Sin embargo, los detalles disponibles actualmente en el resumen público son limitados, y todavía no es posible juzgar a partir del anuncio cuántos fármacos abarcó el estudio, si incluyó distintas propiedades químicas y rutas metabólicas, en qué rango quedaron los errores de predicción, o si se comprobó con conjuntos de datos externos. Estas preguntas determinarán si la plataforma es una herramienta auxiliar adecuada para tipos específicos de fármacos, o si puede incorporarse de forma más amplia a los procesos de decisión de las farmacéuticas.
**Contexto**
La tecnología de órganos en chip ha recibido en los últimos años más atención por parte de reguladores e industria en Estados Unidos, en parte porque el desarrollo de nuevos fármacos busca “nuevas metodologías” que puedan complementar las limitaciones de los modelos animales. Pero pasar de una demostración científica a pruebas aceptables para los reguladores sigue requiriendo procesos estandarizados, datos reproducibles, comparaciones entre laboratorios y una explicación clara de en qué problemas el modelo es fiable y en cuáles no debe extrapolarse en exceso.
Para Javelin Biotech, publicar conjuntamente con una gran farmacéutica ayuda a elevar la credibilidad de la plataforma; para una multinacional farmacéutica como Pfizer, el valor podría estar en estratificar más rápido los riesgos tempranos de los candidatos a fármacos. La verdadera prueba no terminará con un artículo o un anuncio, sino que dependerá de si estos datos de chip pueden seguir reduciendo la incertidumbre en más casos clínicos y lograr que los equipos de I+D estén dispuestos a cambiar sus siguientes decisiones en función de ellos.