Nuevos fármacos y ensayos clínicos · us
El nuevo fármaco oral infigratinib para la acondroplasia obtiene revisión prioritaria de la FDA, con una decisión prevista para febrero del próximo año
Las opciones de tratamiento para niños con acondroplasia podrían ampliarse con un fármaco oral. Un ensayo de fase III mostró una mejora en la velocidad de crecimiento y cambios en las proporciones corporales en los niños más pequeños; si estos resultados pueden aportar beneficios para la salud a largo plazo sigue siendo una cuestión importante más allá de la revisión regulatoria.
Para los niños con acondroplasia y sus familias, el significado del tratamiento va más allá de aumentar la estatura: también abarca las proporciones corporales, la función en la vida cotidiana y la forma de administrar el medicamento. El fármaco oral en investigación infigratinib ha llegado ahora a la fase de revisión para su comercialización: BridgeBio anunció el 6 de octubre que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) había aceptado su solicitud de nuevo fármaco y le había concedido una revisión prioritaria, con el 4 de febrero de 2027 como fecha objetivo para la decisión.
Este avance acerca una opción de tratamiento oral a la práctica clínica, pero ni la aceptación de la solicitud ni la revisión prioritaria equivalen a una autorización de comercialización, y la fecha objetivo tampoco constituye una promesa de aprobación. BridgeBio afirmó que está preparada para lanzar el fármaco en Estados Unidos una vez autorizado; una noticia de RTTNews publicada el mismo día confirmó que la empresa también prevé presentar una solicitud de autorización de comercialización ante la Agencia Europea de Medicamentos en el cuarto trimestre de 2026.
La acondroplasia está relacionada con variantes activadoras del gen FGFR3. La actividad excesiva de la señalización de este receptor interfiere con el desarrollo normal de la placa de crecimiento y provoca una estatura baja con una proporción distinta entre las extremidades y el tronco; también puede acompañarse de apnea del sueño, problemas del oído medio y complicaciones de la columna vertebral. Infigratinib es un fármaco de molécula pequeña que busca reducir las restricciones que esta vía impone al crecimiento óseo mediante la inhibición de la señalización de FGFR3.
La evidencia principal que respalda esta solicitud procede del ensayo global de fase III PROPEL 3. Según los resultados publicados por la empresa, se alcanzó el criterio de valoración principal del cambio respecto al valor basal en la velocidad anualizada de crecimiento en estatura en la semana 52: frente al placebo, la diferencia de medias por mínimos cuadrados fue de 1,74 centímetros adicionales al año, mientras que otra diferencia de medias publicada fue de 2,10 centímetros adicionales al año. Se trata de diferencias entre grupos obtenidas mediante distintos métodos de estimación estadística, y no significa que cada niño vaya a crecer esa misma cantidad adicional. El cambio en la puntuación Z de la estatura, un criterio de valoración secundario clave, también alcanzó significación estadística.
Los resultados sobre las proporciones corporales añaden otra dimensión a los datos de crecimiento. La empresa indicó que, en un análisis exploratorio planificado de antemano y centrado en niños menores de 8 años, infigratinib mostró una mejora estadísticamente significativa de las proporciones frente al placebo. Sin embargo, este hallazgo procede de un análisis exploratorio de un subgrupo de edad y debe interpretarse por separado del criterio de valoración principal. Tampoco permite inferir directamente que los niños de todas las edades puedan obtener el mismo efecto ni que se haya demostrado una mejora de la función en la vida cotidiana.
En cuanto a la seguridad, BridgeBio afirmó que no se produjeron acontecimientos adversos graves relacionados con el fármaco del estudio ni interrupciones del tratamiento por acontecimientos adversos relacionados con él. Esto aporta datos de respaldo durante las 52 semanas de tratamiento, pero no significa que no haya efectos secundarios ni basta para responder a las preguntas sobre la seguridad del uso del fármaco durante muchos años en niños o sobre si la mejora de la velocidad de crecimiento puede traducirse en una mayor estatura adulta o en menos complicaciones.
La próxima revisión de la FDA determinará si estos datos pueden respaldar la autorización de comercialización, así como la población a la que se destinaría y las condiciones de uso. Para las familias, una formulación oral podría ampliar las opciones; lo que realmente queda por aclarar es durante cuánto tiempo esta opción puede aportar beneficios sostenidos para la salud y cuáles serían esos beneficios.