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Un giro tras dos rechazos: asesores de la FDA respaldan la terapia viral de Replimune contra el melanoma

Los expertos consideraron, por 10 votos contra 3, que RP1 ya cuenta con evidencia suficiente para que la FDA continúe su revisión, pero las dificultades en torno al ensayo de un solo brazo, la inyección intratumoral y la evaluación de la eficacia seguirán influyendo en su destino final.

By SURL BioNews

Para los pacientes con melanoma avanzado en quienes los fármacos anti-PD-1 han dejado de surtir efecto, las opciones terapéuticas suelen reducirse rápidamente. Replimune intenta atacar directamente los tumores con un virus y combinarlo con un inhibidor de puntos de control inmunitario para reactivar la respuesta contra el cáncer. Esta estrategia, que en su momento quedó fuera, ahora ha obtenido una nueva oportunidad para avanzar tras una reunión de asesores de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

El 30 de julio, el Comité Asesor de Terapias Celulares, Tisulares y Génicas de la FDA consideró, por 10 votos contra 3, que Replimune había presentado evidencia suficiente sobre RP1 para respaldar la continuación de la revisión por parte de la FDA. La solicitud corresponde al uso combinado de RP1 y nivolumab para tratar a adultos con melanoma cutáneo avanzado irresecable que habían recibido previamente una terapia con anti-PD-1 y cuya enfermedad posteriormente siguió empeorando.

El nombre formal de RP1 es vusolimogene oderparepvec, un virus del herpes simple tipo 1 modificado genéticamente. Se inyecta directamente en los tumores y está diseñado tanto para provocar la ruptura de las células cancerosas como para desencadenar una respuesta inmunitaria mediante la expresión de componentes como GM-CSF; nivolumab, por su parte, libera desde otro frente el freno inmunitario de PD-1. El verdadero desafío regulatorio consiste en demostrar que la eficacia no se produce únicamente en las lesiones accesibles a la aguja y que tampoco se debe solo a nivolumab.

La evidencia principal procede de 140 pacientes evaluables del estudio IGNYTE de fase 1/2. El estudio no tenía grupo de control, y la población de melanoma pertinente se incorporó después de que comenzara el ensayo; además, durante su desarrollo se modificaron en varias ocasiones los criterios de inclusión y los procedimientos de ejecución. Basándose en los resultados de una revisión independiente, el solicitante presentó una tasa de respuesta objetiva del 33,6%. Después de excluir los casos en los que la respuesta solo podía sustentarse en lesiones inyectadas o en los que no había lesiones diana al inicio, la FDA estimó que la tasa de respuesta descendía al 15,7%. La diferencia entre ambos conjuntos de cifras constituye el núcleo de la controversia.

Los revisores de la FDA señalaron que RECIST 1.1, utilizado habitualmente en tumores sólidos, fue diseñado originalmente sobre todo para tratamientos sistémicos. Al aplicarlo a inyecciones intratumorales, el efecto local del virus, los cambios provocados por la inyección y los efectos inmunitarios sistémicos pueden confundirse entre sí. Entre los pacientes que respondieron según el solicitante, más de la mitad carecían de lesiones diana no inyectadas que permitieran confirmar un efecto antitumoral a distancia. El diseño de un solo brazo tampoco permite separar de manera fiable las contribuciones individuales de RP1 y nivolumab. La FDA también consideró que el análisis actual de supervivencia global no puede interpretarse.

Estas dudas ya habían provocado reveses importantes. En julio de 2025, la FDA emitió una carta de respuesta completa en la que determinó que IGNYTE no era un estudio adecuado y bien controlado, y exigió demostrar la eficacia mediante un ensayo con un control apropiado. Según informó STAT, la solicitud fue rechazada de nuevo posteriormente. El voto favorable de los asesores en esta ocasión significa que la mayoría de los miembros consideró que los datos actuales son suficientes para que el proceso de revisión avance, pero no que la controversia sobre la eficacia haya quedado resuelta.

La FDA suele conceder importancia a las opiniones de sus comités asesores, pero no está legalmente obligada a seguir sus votaciones. La decisión final aún deberá ponderar la necesidad médica no satisfecha, si la respuesta es sistémica y clínicamente significativa, y si los ensayos aleatorizados posteriores pueden aportar la evidencia causal que falta. Para RP1, el resultado de 10 votos contra 3 abre una puerta, no constituye una autorización de comercialización.

References

  1. STAT
  2. U.S. Food and Drug Administration
  3. U.S. Food and Drug Administration