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El medicamento puede ser el mismo, pero la jeringa también importa: la FDA traza una vía de revisión para los dispositivos de biosimilares

Desde viales y jeringas precargadas hasta autoinyectores, el borrador de la FDA exige a los desarrolladores examinar punto por punto las diferencias en materiales, manejo y etiquetado; la capacidad de completar con seguridad los pasos críticos influirá en la evidencia sobre factores humanos y en la estrategia de intercambiabilidad.

By SURL BioNews

La capacidad de un biosimilar para sustituir sin problemas al producto original no depende únicamente de la proteína contenida en el vial. La fuerza con la que el paciente presiona un autoinyector, la forma de retirar la cubierta e incluso una sola línea de instrucciones en el envase pueden modificar el resultado de la administración. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) publicó un nuevo borrador que, por primera vez, presenta un marco más completo para explicar cómo deben incorporarse estas diferencias entre recipientes y dispositivos a las evaluaciones de biosimilitud e intercambiabilidad.

Este borrador de 16 páginas se aplica a los productos combinados de biosimilares de proteínas terapéuticas y biosimilares intercambiables presentados por la vía 351(k) de la Ley del Servicio de Salud Pública. Lo que la FDA denomina la «presentación» de un producto abarca el sistema de cierre del recipiente y los componentes del dispositivo, como viales, jeringas precargadas y autoinyectores; el borrador no se aplica a los productos combinados de medicamento y dispositivo correspondientes a medicamentos genéricos convencionales.

Los datos de calidad siguen siendo el primer umbral. Los solicitantes deben describir por completo los recipientes y dispositivos en la información sobre química, fabricación y controles, y demostrar mediante pruebas de sustancias extraíbles y lixiviables, desempeño del dispositivo y estabilidad, entre otras, que el dispositivo es compatible con la formulación final del producto biológico. La FDA también señala que las pruebas comparativas de desempeño in vitro pueden utilizarse para respaldar la evaluación del componente de dispositivo.

El nuevo foco principal se sitúa en la interfaz de usuario. La FDA recomienda que los desarrolladores realicen tres tipos de comparaciones: examinar las diferencias visuales, auditivas, táctiles y mecánicas internas del dispositivo; desglosar cada paso operativo y cada tarea cognitiva del paciente o del profesional sanitario; y comparar después, línea por línea, el dispositivo, el envase exterior, el prospecto y las instrucciones de uso. Estos análisis deben basarse en el producto final preparado para su comercialización, y no limitarse a comparar prototipos iniciales.

Las diferencias no impiden necesariamente una solicitud; la clave es si afectan a una «tarea crítica», es decir, un paso que, si se realiza de forma incorrecta o se omite, podría perjudicar al usuario o retrasar la atención médica. Si no existen diferencias o solo hay diferencias menores que no afectan a las tareas críticas, los datos adicionales podrían ser limitados; si cambios en la fuerza necesaria para presionar el botón, el ángulo de inyección o la secuencia de manejo pueden provocar errores de uso, la FDA podría exigir un análisis de riesgos más completo, datos in vitro o estudios de validación de factores humanos.

Contexto

Los productos intercambiables afrontan un umbral especialmente delicado porque, cuando se cumplen condiciones como las establecidas por las leyes estatales, un farmacéutico puede sustituir con ellos al medicamento de referencia original sin la intervención del prescriptor. Por ello, el borrador exige que los solicitantes demuestren que las diferencias del dispositivo no impedirán que los usuarios realicen el cambio de forma segura; cuando una presentación específica del medicamento de referencia ya haya sido retirada del mercado, o cuando el desarrollador pretenda sustituir el vial original por una jeringa precargada o un autoinyector, también podría ser necesaria más evidencia in vitro y sobre factores humanos.

El documento sigue siendo un borrador de nivel 1 abierto a comentarios públicos. Su contenido consiste en recomendaciones sin fuerza jurídica vinculante y todavía no constituye una norma definitiva de aplicación. Tampoco estima el costo de las pruebas adicionales ni los plazos de revisión; la carga real dependerá de las diferencias entre los dispositivos, la población usuaria y el entorno de administración. Sin embargo, para las empresas que están planificando una solicitud 351(k), está claro que el trabajo relacionado con los recipientes, el etiquetado y los factores humanos ya no puede dejarse para el final del desarrollo.

References

  1. U.S. Food and Drug Administration
  2. U.S. Food and Drug Administration
  3. U.S. Food and Drug Administration