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La FDA aprueba el primer inhibidor dual de BAFF/APRIL y abre una nueva vía para tratar la nefropatía por IgA
Atacicept aborda la nefropatía por IgA reduciendo simultáneamente dos señales de supervivencia de las células B y ha sido aprobado para disminuir la proteinuria en pacientes adultos de alto riesgo; esta aprobación también desplaza aún más el foco de la competencia hacia los mecanismos inmunitarios que actúan en las fases iniciales de la enfermedad.
Las opciones terapéuticas para la nefropatía por IgA han aumentado rápidamente en los últimos años, y ahora se suma un agente biológico con un mecanismo de acción diferente. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado atacicept, de Vera Therapeutics, comercializado como Trutakna, para reducir la proteinuria en pacientes adultos con nefropatía por IgA primaria que presentan riesgo de progresión de la enfermedad. También es el primer fármaco aprobado por la FDA que inhibe simultáneamente BAFF y APRIL.
La nefropatía por IgA se origina cuando el sistema inmunitario produce anticuerpos IgA anómalos y los complejos inmunitarios asociados, que se depositan en los glomérulos renales y provocan progresivamente inflamación y daño tisular. La proteinuria refleja una lesión de la barrera de filtración renal y constituye un indicador importante para evaluar el riesgo de progresión de la enfermedad y la respuesta al tratamiento; algunos pacientes pueden llegar finalmente a desarrollar insuficiencia renal.
Atacicept actúa sobre la vía de las células B y la producción de anticuerpos. BAFF y APRIL son moléculas de señalización que favorecen la supervivencia y maduración de las células B, en especial de las células secretoras de anticuerpos; el bloqueo simultáneo de ambas busca reducir la fuente de inmunoglobulinas anómalas que contribuyen al daño inmunitario renal. Esto lo diferencia de las estrategias terapéuticas centradas principalmente en controlar la presión arterial, la presión intraglomerular o en inhibir la inflamación de forma más amplia.
La importancia de esta aprobación no radica únicamente en disponer de otro fármaco, sino que también muestra que el desarrollo terapéutico para la nefropatía por IgA está pasando de la protección de la función renal a abarcar además la inmunopatología que actúa en fases anteriores. Para los pacientes, los distintos mecanismos podrían ofrecer más posibilidades de configurar el tratamiento según la evolución de la enfermedad y la estratificación del riesgo; para los desarrolladores de fármacos, la competencia futura dependerá de si la mejora de la proteinuria puede traducirse en una protección duradera de la función renal y de si el medicamento puede combinarse de manera segura con las terapias existentes.
Sin embargo, los resúmenes de las fuentes actualmente disponibles no detallan el tamaño del ensayo en el que se basó la aprobación de la FDA, la magnitud de la reducción de la proteinuria, la duración del seguimiento, las condiciones de uso ni los resultados de seguridad, por lo que tampoco permiten comparar la eficacia relativa de atacicept con la de otros medicamentos para la nefropatía por IgA. La inhibición de las señales de supervivencia de las células B también podría afectar a las inmunoglobulinas y a la defensa frente a infecciones; el riesgo real deberá evaluarse a partir de la información de prescripción completa, los datos de los ensayos clínicos y la vigilancia posterior a la comercialización.
Por tanto, esta aprobación establece el lugar clínico de la inhibición dual de BAFF/APRIL en la nefropatía por IgA, pero no constituye el punto final de la comparación de eficacia. La velocidad del deterioro de la función renal a largo plazo, la seguridad relacionada con las infecciones y el sistema inmunitario, así como la secuencia de uso de los distintos tratamientos, determinarán si Trutakna puede pasar de ser una opción para reducir la proteinuria a convertirse en una terapia importante capaz de modificar la evolución de la enfermedad.