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Proteger las células del frío con azúcar: un método de congelación con bajo contenido de DMSO busca superar el cuello de botella del transporte de CAR-T

Un equipo del MIT utilizó trehalosa, sacarosa y electroporación para proteger las células; tras la descongelación, las CAR-T mantuvieron su eficacia en dos modelos tumorales en ratones, aunque todavía queda camino por recorrer antes de su integración en los procesos hospitalarios, la fabricación a gran escala y los ensayos en humanos.

By SURL BioNews

La terapia CAR-T no solo plantea dificultades de fabricación, sino también para hacer llegar hasta el paciente células que conserven su actividad. Estos «medicamentos vivos» suelen producirse en instalaciones centralizadas para después congelarse y transportarse a larga distancia. Si las células sufren daños durante el proceso de congelación y descongelación, tanto la dosis utilizable como su función pueden verse reducidas cuando llegan al hospital. Ahora, un equipo de investigación del MIT está probando dos azúcares comunes para que compartan la función de protección frente a la congelación, con la esperanza de simplificar los procedimientos previos al tratamiento.

Las formulaciones de congelación actuales suelen depender del dimetilsulfóxido (DMSO) para inhibir la formación de cristales de hielo y evitar daños en la membrana celular. Sin embargo, el DMSO puede dañar las células y, debido a los requisitos de formulación y administración, puede ser necesario reducirlo o eliminarlo antes de la infusión. El propio proceso de lavado también provoca pérdida de células y aumenta la carga de personal y equipamiento para los centros sanitarios.

El equipo eligió la trehalosa y la sacarosa como principales componentes crioprotectores. Estos azúcares pueden estabilizar las proteínas y reducir el daño causado por los cristales de hielo, pero no atraviesan fácilmente la membrana celular por sí solos. Por ello, los investigadores aplicaron una corriente eléctrica breve para realizar una electroporación, abriendo canales temporales en la membrana celular que permitieran la entrada de los azúcares. La nueva formulación sigue conservando una pequeña cantidad de DMSO y no está completamente libre de este compuesto. La idea del equipo es reducir su concentración hasta un nivel que no requiera su eliminación adicional tras la descongelación.

Los experimentos incluyeron células CAR-T y células madre mesenquimales con potencial en medicina regenerativa. Según los resultados del estudio, las células que utilizaban azúcares como principales agentes protectores presentaron una mayor tasa de supervivencia tras la congelación y descongelación. Los investigadores utilizaron posteriormente las células CAR-T descongeladas en modelos murinos de linfoma no Hodgkin y glioblastoma. Los animales que recibieron células conservadas con la nueva formulación mostraron una supervivencia superior a la del grupo de control que recibió células conservadas mediante el método tradicional con DMSO.

La relevancia de este trabajo no se limita a mejorar un indicador de laboratorio. Si las células pudieran utilizarse directamente después de la descongelación, los hospitales podrían prescindir de un paso de lavado y recuperación, además de reducir la pérdida de dosis durante la manipulación. No obstante, esto no significa que las CAR-T ya puedan distribuirse como los medicamentos convencionales: las células todavía deben almacenarse y transportarse a baja temperatura, la electroporación también añade etapas de fabricación y el proceso completo aún debe demostrar que puede mantener la uniformidad, la esterilidad y la potencia en la producción a gran escala.

Por ahora, las pruebas de eficacia proceden de ratones y no se encontraron otras fuentes independientes que permitieran verificar de forma cruzada el mismo acontecimiento. Como siguiente paso, el equipo espera colaborar con hospitales para comprobar si este método puede integrarse en los procesos reales de fabricación y descongelación. Solo después de superar las evaluaciones de calidad, función y seguridad de las células, así como la validación del proceso de fabricación, podría avanzar hacia un ensayo de pequeña escala en humanos. Que el azúcar pueda aliviar realmente la carga de la cadena de suministro de CAR-T dependerá no solo de que las células sobrevivan a las bajas temperaturas, sino también de que el nuevo proceso cumpla los requisitos de fabricación de grado clínico y las exigencias regulatorias.

References

  1. MIT News