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La fórmula antídoto en la sangre de serpiente: una mezcla de proteínas de cascabel frena un veneno mortal

Proteínas inhibidoras naturales presentes en la sangre de la serpiente de cascabel diamante occidental actuaron conjuntamente en ensayos con ratones para contener la hemorragia, la destrucción de tejidos y la muerte, con una potencia por peso aproximadamente diez veces superior a la del suero antiofídico de control; sin embargo, esta estrategia solo aborda por ahora parte de las toxinas y aún requiere una larga validación antes de poder utilizarse en seres humanos.

By SURL BioNews

Muchas mordeduras de serpiente en todo el mundo ocurren en zonas rurales con escasos recursos sanitarios, pero los sueros antiofídicos que salvan vidas suelen ser costosos, difíciles de almacenar y distribuir, y ofrecen una protección desigual frente a distintas especies de serpientes. Ahora, los investigadores han dirigido su atención hacia las propias serpientes venenosas: dado que las serpientes de cascabel pueden soportar el veneno que entra accidentalmente en su organismo, las moléculas defensivas de su sangre podrían servir de modelo para una nueva generación de antídotos.

El equipo dirigido por Sean B. Carroll, de la Universidad de Maryland, estudió las proteínas FETUA presentes en el suero de la serpiente de cascabel diamante occidental. Estas proteínas naturales pueden inhibir las metaloproteinasas del veneno de serpiente, que destruyen los vasos sanguíneos y los tejidos y son componentes importantes del veneno de las víboras responsables de hemorragias, necrosis local y daños sistémicos. El estudio se publicó el 29 de julio en Proceedings of the National Academy of Sciences, y posteriormente Nature destacó sus resultados como tema de investigación.

Los experimentos mostraron que cada proteína FETUA posee distintas fortalezas: algunas reducen mejor la hemorragia y otras inhiben la actividad enzimática, pero ninguna, utilizada por sí sola, pudo impedir por completo la muerte de los animales de experimentación. Después de que los investigadores ajustaran la fórmula según sus efectos complementarios, la mezcla de proteínas neutralizó por completo en ratones una dosis de veneno de serpiente de cascabel que de otro modo habría sido mortal, al tiempo que limitó la hemorragia y la degradación de los tejidos.

En una comparación por peso, la mezcla optimizada mostró, en las condiciones experimentales, una potencia aproximadamente diez veces superior a la de un suero antiofídico comercial de origen ovino contra el veneno de serpiente de cascabel, y ofreció protección frente al veneno de varias especies de víboras. Esto sugiere que las proteínas inhibidoras conservadas de la sangre de serpiente podrían superar algunas diferencias entre especies y ayudar a abordar el problema que supone para los preparados tradicionales de anticuerpos la gran variabilidad en la composición de los venenos. No obstante, esta cifra procede de pruebas de laboratorio y modelos animales, y no puede interpretarse directamente como una dosis necesaria en seres humanos ni como una eficacia clínica diez veces mayor.

El núcleo de la estrategia tampoco consiste en recolectar directamente grandes cantidades de sangre de serpiente, sino en identificar combinaciones eficaces de proteínas para producirlas en el futuro mediante métodos recombinantes. Si se logra establecer una fórmula estable y apta para la producción a gran escala, en teoría podría reducir las variaciones entre lotes y las limitaciones de suministro asociadas a la producción de anticuerpos mediante la inmunización de animales grandes. El equipo de investigación considera que las aplicaciones veterinarias podrían materializarse antes que los medicamentos para uso humano, pero por el momento no se han presentado resultados de ensayos clínicos ni un calendario de aprobación.

La mayor limitación actual es que el veneno de serpiente no contiene únicamente metaloproteinasas. Un solo veneno puede contener numerosas toxinas de múltiples familias, mientras que este estudio se centró únicamente en una de las principales; también quedan por aclarar la seguridad, las respuestas inmunitarias, el momento de administración, la cobertura frente a distintas especies de serpientes y los costes de producción a gran escala. El equipo está extendiendo el mismo enfoque a otras familias principales de toxinas de las víboras. La posibilidad de integrar varios conjuntos de proteínas inhibidoras en un tratamiento verdaderamente de amplio espectro y utilizable en zonas remotas será la prueba decisiva de la siguiente etapa.

References

  1. Nature
  2. University of Maryland
  3. Phys.org