← Volver al inicio

Un implante peritoneal combina tratamiento y muestreo: la investigación del cáncer de ovario da un primer paso en ratones

El dispositivo flexible y recargable administra células asesinas naturales y citocinas a través de un mismo acceso subcutáneo, y también permite extraer líquido peritoneal para seguir el entorno tumoral; la señal de eficacia procede de ratones y aún existen múltiples obstáculos antes de su aplicación en humanos.

By SURL BioNews

Cuando el cáncer de ovario se extiende a la cavidad abdominal, el tratamiento no solo debe afrontar cómo destruir el tumor, sino también cómo llevar los fármacos hasta las lesiones y observar de forma continua los cambios dentro del peritoneo. Un equipo internacional de investigadores diseñó un implante flexible y recargable que busca integrar el tratamiento local y el muestreo de líquidos en una misma vía, para reducir la necesidad de volver a acceder a la cavidad abdominal cada vez que se administra un tratamiento o se realiza un seguimiento.

El dispositivo está fabricado con poliuretano termoplástico y consta de un reservorio poroso, un catéter y un puerto de acceso autosellante que atraviesa la piel. Los materiales terapéuticos pueden introducirse desde el exterior a través del puerto y pasar a la cavidad peritoneal por los poros del reservorio; al aplicar presión negativa en sentido inverso, también es posible extraer líquido peritoneal. A diferencia de los implantes precargados, que dejan de funcionar una vez liberado su contenido, este permite a los investigadores ajustar el contenido y la frecuencia del tratamiento después de la implantación.

En un modelo murino de cáncer de ovario, los investigadores administraron una vez por semana, mediante el dispositivo, células asesinas naturales expandidas in vitro, además de interleucina-15 tres veces por semana para mantener la actividad de estas células inmunitarias. En comparación con la administración del mismo tratamiento mediante inyecciones intraperitoneales estándar, los ratones del grupo con implante presentaron una menor carga tumoral, lo que indica que concentrar la administración de células y citocinas en la cavidad peritoneal podría mejorar el efecto local del tratamiento; sin embargo, el estudio no demostró que esta diferencia pueda traducirse en un beneficio de supervivencia en humanos.

Otra función del dispositivo consiste en convertir el líquido peritoneal en una ventana que permita observar la enfermedad de forma continua. En el líquido obtenido a través del puerto de acceso, los investigadores detectaron células de cáncer de ovario y células asesinas naturales, lo que indica que en el futuro el muestreo repetido podría utilizarse para seguir si las células inmunitarias llegan a las lesiones, si el tumor vuelve a crecer y cómo cambia el microambiente durante el tratamiento, sin necesidad de realizar otra intervención quirúrgica.

Las pruebas de durabilidad también aportaron datos preliminares de ingeniería: los experimentos ex vivo mostraron que las células mononucleares de sangre periférica aún podían atravesar la membrana porosa después de hasta 70 días. El equipo de investigación señaló además que, en principio, la plataforma podría transportar fármacos de quimioterapia, citocinas, anticuerpos monoclonales y otras terapias proteicas; no obstante, estos usos representan en gran medida posibilidades de la plataforma y no deben interpretarse como si ya se hubiera validado la eficacia y compatibilidad de cada tipo de tratamiento.

Los resultados se publicaron en la revista revisada por pares 《Device》 y proceden de una colaboración entre equipos de la Universidad Nacional de Irlanda en Galway, la Universidad de Minnesota y el Instituto Tecnológico de Massachusetts, entre otros. Los investigadores plantean que el dispositivo podría colocarse durante una cirugía de reducción tumoral por cáncer de ovario, pero actualmente no existen datos de pruebas en humanos. Las infecciones, el cuidado a largo plazo del puerto de acceso, la reacción a cuerpos extraños provocada por el material, la obstrucción del catéter y la estabilidad de distintos fármacos y células dentro del dispositivo todavía deben aclararse en estudios con animales más próximos a las condiciones clínicas antes de poder considerar ensayos en humanos.

References

  1. Medical Xpress
  2. PubMed Central (NIH/NLM)
  3. University of Minnesota
  4. University of Galway