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El antiguo interruptor del lenguaje: pistas genéticas humanas compartidas también por los neandertales

Un pequeño grupo de regiones reguladoras de ADN que no codifican proteínas pudo haber establecido las condiciones básicas del desarrollo neural para la capacidad lingüística ya antes de que los humanos modernos y los neandertales se separaran.

By SURL BioNews

El lenguaje suele considerarse una capacidad emblemática de los humanos modernos, pero su base biológica quizá sea más antigua que la idea de que es “exclusiva de Homo sapiens”. Según un estudio publicado en 《Science Advances》, un conjunto de antiguas regiones reguladoras de ADN que representa una proporción extremadamente pequeña del genoma muestra una asociación significativa con las diferencias individuales en la capacidad lingüística humana actual; estas regiones también pueden observarse en el genoma neandertal, lo que sugiere que las condiciones de desarrollo cerebral relacionadas con el lenguaje pudieron haber aparecido antes de la divergencia entre ambos linajes humanos.

El foco del estudio no son los genes que producen proteínas, sino secuencias reguladoras conocidas como regiones de rápida evolución en los ancestros humanos. Este tipo de ADN funciona más como un control de volumen de la actividad génica, al influir en cuándo, dónde y con qué intensidad se activan los genes relacionados con el desarrollo neural. El equipo de investigación estima que, aunque estas regiones representan menos del 0,1% de todo el genoma, tienen un peso desproporcionado dentro de las influencias genéticas asociadas con la capacidad lingüística.

La base de datos de este análisis procede de evaluaciones de capacidad lingüística y muestras de ADN salival de un grupo de unos 350 estudiantes del estado de Iowa, en Estados Unidos, en la década de 1990. Años después, los investigadores secuenciaron las muestras conservadas y construyeron una puntuación poligénica estratificada por épocas evolutivas, destinada a distinguir cómo las variantes genéticas surgidas en distintos periodos se relacionan con el desempeño lingüístico.

Los resultados apuntan a una profundidad temporal sugerente: las señales reguladoras relacionadas con el lenguaje no se acumularon rápidamente solo en el linaje de los humanos modernos, sino que pueden rastrearse hasta ancestros humanos comunes más antiguos. El equipo de investigación considera que esto indica que el “hardware” del lenguaje pudo haber estado parcialmente instalado desde una época muy temprana. En cuanto a si los neandertales poseían un lenguaje cercano al de los humanos modernos, este estudio no puede responderlo directamente; solo puede decir que su genoma conservaba algunas condiciones reguladoras relacionadas con la capacidad lingüística.

El estudio también plantea un compromiso evolutivo. Estas regiones reguladoras podrían participar en el desarrollo cerebral y craneal del feto; si aumentaran aún más la capacidad cerebral o el tamaño de la cabeza, podrían incrementar el riesgo durante el parto. En épocas sin condiciones obstétricas modernas, las vías de desarrollo neural relacionadas con el lenguaje quizá alcanzaron muy pronto un límite impuesto por la seguridad reproductiva y, por ello, se mantuvieron relativamente estables; otras vías genéticas vinculadas con la cognición, pero que no aumentaban directamente la carga del cráneo fetal, pudieron seguir cambiando.

Sin embargo, sigue siendo un estudio de asociación. El tamaño de la muestra es limitado, el perfil de los participantes también está relativamente concentrado, y la capacidad lingüística está profundamente moldeada por la familia, la educación y el entorno social. El equipo de investigación espera aprovechar ahora el hecho de que los participantes originales ya han formado familias para separar con más detalle la genética, el entorno lingüístico proporcionado por los progenitores y los efectos que surgen de la interacción entre ambos. Quizá el verdadero mensaje no consista en encontrar un “gen del lenguaje”, sino en ver cómo el lenguaje surge de una larga línea de sonidos humanos trazada conjuntamente por antiguos interruptores reguladores, restricciones del desarrollo y entornos de vida.

References

  1. ScienceDaily Top Science