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La misma terapia para el cáncer de recto: ¿quién se beneficia realmente? La IA patológica encuentra una pista en la densidad de células tumorales
Los resultados globales del ensayo de fase 3 no habían mostrado inicialmente un beneficio claro; tras volver a analizar 414 biopsias previas al tratamiento, el equipo investigador descubrió que añadir irinotecán podría reducir el riesgo de recurrencia y muerte en pacientes con alta densidad de células tumorales, aunque este método de estratificación aún no ha sido validado de forma independiente.
Al tratar el cáncer de recto localmente avanzado, añadir otro fármaco quimioterápico no necesariamente beneficia a todos los pacientes y puede provocar efectos secundarios más graves. Un equipo de investigación británico ha utilizado ahora inteligencia artificial para volver a examinar las muestras histopatológicas de un gran ensayo clínico y ha identificado a un grupo de pacientes que había quedado oculto por los resultados globales: quienes presentan una mayor densidad de células tumorales parecen beneficiarse más de la combinación de irinotecán con la quimiorradioterapia estándar.
Este análisis post hoc utilizó datos del ensayo de fase 3 ARISTOTLE. El ensayo, realizado en 75 hospitales del Reino Unido, se diseñó originalmente para evaluar si añadir irinotecán al tratamiento con capecitabina y radioterapia podía mejorar los resultados de los pacientes con cáncer de recto localmente avanzado; el ensayo completo no mostró un beneficio generalizado para todos los participantes. Por ello, los investigadores centraron su atención en las biopsias tomadas antes del tratamiento para determinar si los propios tumores contenían diferencias identificables.
El equipo aplicó a 414 imágenes de biopsias una IA patológica entrenada con un gran conjunto de datos de acceso abierto. El sistema identificó las regiones tumorales, distinguió las células cancerosas de otras células y calculó la densidad de células tumorales. El análisis clasificó 188 muestras en el grupo de alta densidad y 226 en el de baja densidad. Este tipo de trabajo, que exige identificar individualmente un gran número de células, requiere mucho tiempo y dificulta mantener criterios uniformes en estudios de gran escala si depende por completo del trabajo manual.
Los resultados mostraron que, en el grupo de alta densidad, añadir irinotecán se asoció con una reducción aproximada del 43 % en el riesgo de recurrencia y del 50 % en el riesgo de muerte; la estimación del riesgo de muerte procedía de un seguimiento de cinco años. El grupo de baja densidad no mostró el mismo beneficio. Este hallazgo ofrece una posible explicación: un tratamiento con eficacia limitada en la población global aún podría ser valioso para pacientes con características histológicas específicas.
Si esta estratificación se confirma, su relevancia clínica no se limitaría a identificar a quienes deberían recibir un tratamiento intensificado, sino que también permitiría evitar toxicidad adicional a quienes tienen pocas probabilidades de beneficiarse. El irinotecán puede aumentar problemas como la diarrea y la disminución de glóbulos blancos, por lo que intensificar el tratamiento no está exento de costes cuando su eficacia es incierta. El equipo investigador ha creado Octopath, una herramienta en línea que permite cargar muestras histopatológicas para analizarlas, pero el hecho de que esté disponible no significa que ya existan pruebas suficientes para respaldar decisiones médicas.
La limitación más importante en la actualidad es que sigue tratándose de una estratificación post hoc de datos de un ensayo existente, y no de un ensayo prospectivo en el que el tratamiento se asigne de antemano según los resultados de la IA. El equipo investigador también señaló explícitamente que los resultados deben reproducirse primero en una cohorte independiente de pacientes y que es necesario confirmar su estabilidad entre distintos hospitales, equipos de escaneo y procesos de preparación de muestras antes de poder definir los umbrales de clasificación y sus usos clínicos. Hasta que se completen estas validaciones, la densidad de células tumorales debe considerarse un biomarcador predictivo que merece ser evaluado, y no un criterio para decidir directamente si se añade irinotecán.