Desarrollo de vacunas · global
La IA traza el plano de una vacuna multiblanco contra el CMV: los estudios en animales de EVX-V1 apuntan a la infección, la latencia y la reactivación
Evaxion utiliza algoritmos para identificar epítopos de células T y modificar antígenos virales, con el objetivo de interceptar simultáneamente varias etapas del ciclo vital del citomegalovirus; los resultados en ratones respaldan la orientación de su diseño, pero aún queda un largo camino hasta los ensayos en humanos y la demostración de eficacia protectora.
Una vez que el citomegalovirus (CMV) entra en el organismo humano, puede permanecer latente de por vida y reactivarse cuando disminuye la inmunidad. Esta capacidad de abarcar la infección inicial, la latencia y la recurrencia también ha sido uno de los obstáculos que el desarrollo de vacunas no ha logrado superar durante décadas. La empresa biotecnológica danesa Evaxion ha presentado ahora una nueva serie de datos preclínicos de su programa candidato EVX-V1 y sostiene que utiliza inteligencia artificial para seleccionar múltiples antígenos y epítopos inmunitarios con el fin de contener el virus desde distintos frentes.
Los resultados se presentaron en el Taller Internacional sobre Herpesvirus de 2026, celebrado en Montreal. Según el comunicado de la empresa, los nuevos epítopos de células T identificados mediante IA mejoraron el control de la infección aguda, la latencia viral y la reactivación en ratones infectados por CMV. El punto clave no es que el algoritmo prediga directamente si la vacuna será eficaz, sino utilizarlo para seleccionar, entre una gran cantidad de secuencias virales y características inmunitarias, los fragmentos con mayor probabilidad de ser reconocidos por las células T, que posteriormente se validan en modelos animales.
EVX-V1 adopta un diseño multicomponente: por un lado, incorpora antígenos protectores de células B y epítopos de células T recién descubiertos; por otro, incluye antígenos conocidos optimizados estructuralmente, entre ellos la glucoproteína B (gB) en conformación de prefusión ajustada mediante IA. La gB participa en la entrada del virus en las células; estabilizarla en una conformación específica tiene como objetivo facilitar que los anticuerpos reconozcan estructuras superficiales con valor defensivo.
Evaxion señala que estudios celulares y en animales anteriores mostraron que sus nuevos antígenos de células B pueden reducir la infección viral y la propagación entre células, mientras que los antígenos estructurales optimizados produjeron una neutralización viral más potente. Los nuevos datos añaden evidencia del componente de células T, ampliando el concepto de la vacuna desde impedir la entrada del virus hasta eliminar las células infectadas y contener el resurgimiento del virus latente. Sin embargo, en el comunicado de prensa no se divulgaron la magnitud de las comparaciones pertinentes, el tamaño de las muestras, los métodos estadísticos ni el diseño experimental completo.
En la mayoría de los adultos sanos, el CMV no suele causar una enfermedad grave, pero la infección congénita puede provocar problemas auditivos, visuales o del desarrollo neurológico; las personas receptoras de trasplantes de órganos y otros grupos inmunodeprimidos también pueden desarrollar enfermedad grave. Hasta la fecha no existe ninguna vacuna contra el CMV aprobada, por lo que una estrategia multiblanco resulta biológicamente atractiva: los anticuerpos pueden interceptar el virus fuera de las células, mientras que las células T podrían actuar contra las células ya infectadas o que albergan el virus.
Sin embargo, EVX-V1 todavía se encuentra en la etapa de selección de antígenos y validación preclínica. La respuesta inmunitaria de los ratones al CMV no necesariamente reproduce la infección humana, y aún no se ha demostrado que la formulación candidata pueda inducir en seres humanos una protección duradera, amplia y segura; las combinaciones de múltiples antígenos también aumentan la complejidad de la fabricación, la configuración de las dosis y el control de calidad. Estos datos presentados en la conferencia se interpretan mejor como una señal temprana que respalda la orientación del diseño, no como una conclusión definitiva sobre la eficacia de la vacuna. El siguiente paso clave será determinar la combinación final de antígenos y evaluar su seguridad y sus efectos inmunitarios mediante estudios completos y ensayos en humanos.